El oído lo Escucha Todo

El oído lo Escucha Todo: Escuchar parece una acción sencilla, pero nuestros oídos participan constantemente en nuestra relación con el mundo. Escuchamos voces, música, sonidos de la naturaleza y también aquellas palabras que pueden quedarse grabadas emocionalmente en nuestra historia.
En ThetaHealing®, podemos utilizar el trabajo de creencias como una práctica de autoobservación para explorar las emocional o creencias que están asociadas a escuchar, ser escuchados, guardar silencio o expresar nuestra propia voz.
Esto no significa que una creencia sea la causa de una enfermedad auditiva. La pérdida auditiva, el dolor, los zumbidos, las infecciones u otros síntomas requieren valoración de profesionales de la salud. El trabajo energético puede plantearse, en todo caso, como una práctica complementaria de bienestar.
En una indagación, algunas personas podrían explorar si mantienen simbólicamente creencias que sienten como “pesos o cargas” relacionadas con la audición.
El oído lo Escucha Todo: Utiliza tu prueba muscular o del péndulo y elabora tu digging:
- Estoy maldito si escucho ciertas verdades.
- Prometo no escuchar lo que puede hacerme sufrir.
- Juro permanecer sordo ante las necesidades de otros.
- Tengo que escuchar los problemas de toda mi familia.
- Me comprometo a guardar silencio sobre lo que escucho.
- Escuchar la verdad puede ponerme en peligro.
- Merezco ser escuchado.
- Es peligroso escuchar mi propia intuición.
- Tengo la obligación de escuchar y obedecer.
- Debo cerrar mis oídos para protegerme.
- Juro escuchar solo palabras de amor.
- Tengo que cargar con las historias de los demás.
- Me obligo a escuchar solo aquello que contradice a mi familia.
- Escuchar significa aceptar.
- Mi seguridad depende de no escuchar.
La práctica consciente consiste en investigar estas afirmaciones, no en asumir que son verdaderas. Podemos preguntarnos: ¿qué necesito escuchar?, ¿qué necesito dejar de cargar?, ¿qué límites necesito establecer?
Sanar nuestra relación con la escucha también puede significar aprender a escuchar nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestras necesidades con mayor compasión.
Creador de todo lo que es, pido y solicito que ninguna persona tenga que enfrentar la soledad sin encontrar una mano amiga. Inspira en nuestra humanidad la capacidad de mirar al otro con compasión, especialmente a quienes atraviesan abandono, pobreza, duelo o aislamiento. Enséñanos a acompañar sin juzgar, ayudar sin humillar y ofrecer presencia sin esperar nada a cambio. Que podamos convertirnos en una red de apoyo para quienes hoy sienten que no tienen a nadie. Gracias por enseñarnos que la solidaridad también es una forma de amor. Hecho está, hecho está, hecho está.
Gracias.
el oído lo escucha todo
Erwin E. Jiménez Montiel